Desierto
Florido 2011
Oportunidad
para ver la Floración del Desierto
El fenómeno de
la floración del desierto se divisa raramente, ya
que depende necesariamente de la lluvia caída en
los meses de Invierno. Se requiere de suficiente agua para
las semillas que han estado dormidas en el seco desierto
para volver a la vida y florecer por un corto tiempo en
la primavera. Entonces, llueve y se produce la germinación
y el despertar del letargo de muchas plantas herbáceas
con órganos de resistencia subterráneos (bulbos,
rizomas). El ambiente se torna casi irreconocible convirtiendo
el árido desierto en un espectáculo multicolor
y quien no ha estado en una época seca se pregunta
porqué se habla de un desierto.
Solo es posible disfrutar este "milagro" en el
desierto por un corto período, desde fines de Agosto
hasta mediados de Octubre.
Aunque como tal, el Desierto Florido no ha ocurrido desde
el año 2008, el año pasado se produjo a pequeña
escala en la Región de Coquimbo, donde miles de turistas
aprovecharon de sacar fotos. Para este 2011, se espera que
el espectáculo natural se adelante debido a las inusuales
y frecuentes precipitaciones. De hecho, según la
Corporación Nacional Forestal (CONAF) en julio ya
se pueden apreciar los primeros brotes en la Provincia del
Huasco, al sur de la Región de Atacama.
Son más de 200 tipos de flores donde la mayor parte
corresponden a especies endémicas de nuestro país,
decoran el árido paisaje de Atacama, donde destacan
desde Taltal hacia el Sur, la germinación de las
calandrinas torna rojas las laderas y se desperezan huillis
y añañucas, plantas bulbosas de flores muy
coloridas. A la altura de Copiapó los llanos y quebradas
se convierten en verdaderos jardines donde los actores principales
son hierbas anuales como las “patas de guanaco”,
las “malvillas” y los “suspiros”,
hierbas perennes como el “terciopelo” y las
“añañucas”, cactáceas y
muchos arbustos como el “cachiyuyo”, las “varillas”,
el “cacho de cabra” y la “algarrobilla”.
El sector del Llano de Travesía atravesado por la
Carretera Panamericana, entre Copiapó y Vallenar,
es el área más conocida y más “fotogénica”.
Es posible recorrer estos senderos y visitando lugares como
Caleta de Hornos, Juan Soldado, Quebrada Honda ubicados
en las cercanías de La Serena, o Totoral Bajo, Carrizal
Bajo, Huasco, Caleta Barco cerca de Vallenar y los Llanos
de Challe donde es posible observar una especie única
"La garra de León".
También se pueden observar variados tipos de aves,
insectos y otros animales como la lagartija, el tucotuco
del tamarugal (un pequeño roedor) y el sapito de
cuatro ojos. Esta biodiversidad en un lugar tan inhóspito
inquietó al naturalista francés Claudio Gay,
quien en 1831 viajó a Atacama para observar y estudiar
esta rareza. Pero cuando llegó no puedo encontrar
más que cactus y rocas, ya que ese en ese momento
el país pasaba por una sequía y el desierto
no floreció. El científico tuvo que esperar
hasta el año 1840, cuando por fin el fenómeno
se volvió a presentar en toda majestuosidad. |
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